El portavoz del PSOE de
Roquetas de Mar ha valorado hoy la remodelación del equipo de Gobierno de
Gabriel Amat, conocida a través de medios de comunicación. Para Manolo García,
el movimiento del alcalde roquetero supone “dar una nueva vuelta de tuerca y
cerrar aún más el círculo” que delata la “deriva autoritaria cada vez más
evidente de Gabriel Amat”.
“Ahora entendemos que no haya
querido dar participación a la oposición y que incluso nos haya despreciado
pese a no tener mayoría absoluta, cuando está marginando a la mayor parte de su
propio equipo”, ha reflexionado el edil socialista. En este sentido, García
asegura que el movimiento de Amat refuerza el poder en menos concejales, en su
“miniequipo de confianza” y “el resto pasan a ser meras comparsas con un papel
secundario”.
“Como los líderes políticos
que no saben retirarse a tiempo, Amat está cada vez más solo, enrocado,
encerrado en sí mismo y agarrándose al transfuguismo para sobrevivir”, ha
declarado el edil socialista, que cree que el alcalde ha caído en la
“decadencia, la dejadez, la parcialidad, la arbitrariedad y el uso de los
recursos municipales en beneficio propio”.
Sobre los cambios dados a
conocer, el portavoz socialista se ha mostrado especialmente preocupado por el
hecho de que la gestión de las multas de tráfico pasen a ser competencia del
Área de Presidencia. “Que las multas pasen a depender de un político de la
máxima confianza del alcalde y no de la Policía Local da una imagen de
arbitrariedad muy preocupante y que creemos que es fiel reflejo de esa
decadencia en la que está cayendo Amat”, valora Manolo García.
El edil socialista espera que
se facilite información a los grupos sobre los cambios para lograr entender
algunos de ellos, entre los que ha citado el fraccionamiento de las políticas
de Movilidad, que según lo publicado, quedan repartidas entre varias
concejalías, abarcando el alcalde la mayor parte de las responsabilidades.
“Resulta paradójico que Amat acapare los temas de planificación de la
Movilidad, cuando nadie en Roquetas duda ya de su desprecio hacia estas
cuestiones”, señala García.
En resumen, para el PSOE de
Roquetas de Mar con este cambio “el alcalde ha movido algo para que nada
cambie”, ya que más allá de “castigar” a un concejal, “lo único que hace es
premiar a los más fieles de su miniequipo y, siendo incapaz de delegar,
concentrar aún más poder en su persona”.
El portavoz socialista ha
aludido a la decisión del alcalde de apartar a otros políticos que se han
mostrado más dialogantes y abiertos, caso de Pedro Antonio López, o que con su
trabajo “le han hecho sombra, algo que no soporta”, caso de Eloísa Cabrera. “Al
final lo único que parece valorar el alcalde es la fidelidad incondicional
absoluta, la capacidad de gestión y de trabajo, o de dialogar, son algo
secundario, como se puede ver en su gestión diaria”, concluye Manolo García.