Al paro se han sumado decenas de compañeros, así como el alcalde Antonio Bonilla y el resto de concejales, secundando las demandas de las trabajadoras que exigen al Gobierno y a las empresas, medidas reales y eficaces que combatan la discriminación.
Al comienzo de la concentración funcionarias y trabajadoras laborales de las distintas áreas municipales han leído un manifiesto en el que además de justificar el paro, "en el afán de visibilizar nuestro protagonismo e importancia tanto en el ámbito laboral como doméstico", han agradecido el apoyo de sus compañeros y del equipo de gobierno municipal por adherirse a sus reivindicaciones y apoyar el paro.
En el manifiesto, y junto a la exigencia de ser protagonistas de sus vidas, su salud y sus cuerpos, "sin ningún tipo de presión estética", el personal femenino del Ayuntamiento de Vícar exige un avance en la coeducación y la plena igualdad de derechos y condiciones de vida, así como la total aceptación de su diversidad. "¡Nos queremos libres, nos queremos vivas, feministas, combativas y rebeldes!", concluye el manifiesto, junto al lema de la convocatoria 'Juntas somos más, paremos el mundo'.