En las Bajadas y Subidas de la patrona, son los devotos quienes se encargan de hacer una colecta entre el vecindario para quemar sus tracas en los distintos altares que se levantan al paso de la sagrada imagen, destacando principalmente por el número de cohetes quedamos la zona de Los Cerrillos en la Bajada o las tracas del Teatro y La Bola en la Subida. Por su parte, la Hermandad es responsable de las tracas de la salida y llegada a la Iglesia y al Santuario.
En la pasada Subida de la Virgen, Antonio Yacet Amo, que continuando la tradición familiar monta en cada procesión de la patrona su entrañable puesto de cacahuetes y garbanzos tostados, costeó una gran traca junto a la Fuente del Almez Escrito. Ahora, el señor Yacet se ha decidido a constituir una peña cohetera para institucionalizar esta traca, y que cada año vaya a más. Para ello, ha sacado una buena cantidad de décimos de lotería de Navidad del número 99.771, “para recabar fondos para la peña y ver si traemos la suerte a Berja en estas pascuas”. La Peña cuenta ya con un logo propio, constituido por el que se utilizó para la coronación de la Virgen, acompañado de un cohete y los típicos garbanzos de Antonio.
La traca más grande de la provincia.
De los numerosos castillos de fuegos artificiales que se disparan en honor a la Virgen de Gádor, los más grandes son los que se queman en la Plaza de la Constitución tras cada procesión de la patrona. En marzo es la Hermandad la que se encarga de contratar la traca, pero en septiembre, desde hace algunos años, es el Ayuntamiento quien honra a la Virgen, haciendo las delicias de los amantes de la pirotecnia. Tanto es así, que el pasado 3 de septiembre, con motivo de la Coronación Pontificia de Ntra. Sra. de Gádor, se quedaron 300 metros más de traca que en la entrada del Cristo de la Luz en Dalías. El alcalde virgitano, Antonio Torres, ha declarado su intención de que esta costumbre vaya cada año a más, “y que Berja celebre a su patrona por todo lo alto, quemando una traca el día 8 de septiembre que deje boquiabiertos a los virgitanos y a los numerosos devotos de otros pueblos que ese día se desplazan a nuestra ciudad para acompañar a la Virgen”. El primer edil virgitano se ha marcado como objetivo “quemar la traca más grande de todas las procesiones celebradas en la provincia de Almería”.