"Los mejores bailarines de danza de España reflejan el alma de Sorolla en este espectáculo"


Antonio Najarro dirige, desde abril de 2011, el Ballet Nacional de Danza. La compañía está en El Ejido representando el que es, sin duda, el mayor espectáculo que hayan hecho jamás: 'Sorolla'. D-Cerca ha estado con el director para conocer qué se va a encontrar el público que haya esperado a la sesión del sábado, ya hubo un primer pase el viernes que cautivó al público.


  • Ha logrado un sinfín de premios en su carrera como bailarín y coreógrafo, ¿cuándo comenzó a interesarse por el mundo de la danza?

  • Empecé con ocho años en Málaga, porque toda mi familia es malagueña. Me llamaba mucho la atención la feria, las sevillanas, lo típico que puede engancharte al mundo del flamenco cuando eres pequeño. A mí me encantaba ir a la feria, bailar... mis padres vieron que era algo que me gustaba mucho y, a partir de ahí, empecé en el Conservatorio Profesional de Danza de Madrid, que es donde nací y pasé toda mi infancia.

  • Ha tenido una carrera donde siempre ha ido a más...

  • Ha sido una carrera en la que me he volcado mucho, con mucha responsabilidad. Desde muy pequeño me inculcaron mis padres que tenía que ser responsable en esta vida. Ha sido una carrera rápida pero lenta al mismo tiempo. He tenido paciencia, he sabido ir poco a poco, ir subiendo escalones, sin una ambición de tenerlo todo rápido, y yo creo que es lo que ha dado resultado.

  • En 2002 ya contaba con su propia compañía y ha creado varias piezas para grandes figuras del patinaje artístico sobre hielo, ¿cómo recibió la proposición de dirigir, en abril de 2011, el Ballet Nacional de España?

  • La recibí con mucha alegría, sobre todo porque era la primera vez que se abría a concurso la presentación de candidaturas para la dirección del Ballet Nacional de España. Había un comité de expertos que evaluaban todos los proyectos que se habían presentado, fue una candidatura totalmente abierta y me dio mucha alegría porque el comité estaba formado por personas muy relevantes del mundo de la danza en España y eligieron mi proyecto. Por otro lado, me dio mucha tristeza dejar mi compañía, éramos una gran familia, llevábamos nueve años girando por todo el mundo... pero pensé que no podía desaprovechar la oportunidad de dirigir, con 35 años, el Ballet Nacional de España.

  • ¿Ha llegado a arrepentirse?

  • No, para nada. Estoy aprendiendo muchas cosas. Quizá esperaba que hubiera cosas más fáciles de conseguir, pero estoy aprendiendo mucho. Pertenecemos a una institución muy grande, que es el Instituto Nacional de las Artes Escénicas (INAE) del Ministerio de Cultura. Es un gran buque el que estoy dirigiendo, es la compañía nacional más representativa de la danza española. Estoy viendo resultados, quizás quería ver resultados más rápido, pero es imposible. Es un proceso mucho más lento que en una compañía privada, en la que haces y deshaces con más libertad, pero estoy contento. El balance general es positivo.

  • Debe ser complicado dirigir a tantas personas al mismo tiempo...

  • Es complicado, a tantos bailarines, técnicos, equipo administrativo, todo ello con una dinámica muy dinámica, intento movilizar bastante todo, trabajo con muchísima cercanía con todos los componentes del ballet, con mucha energía, codo a codo con ellos. Hacer entrar en esa dinámica a mucha gente que puede llevar muchos años con otra dinámica es complicado. Pero se está consiguiendo. Estamos logrando muchos resultados, sobre todo en cuestión de visibilidad, a nivel mediático, en redes sociales. Es lo que yo quería, que la gente sepa lo que está ocurriendo en el Ballet Nacional.

  • ¿Cuántas personas se han desplazado a El Ejido para poder da vida al espectáculo 'Sorolla'?

  • Hemos viajado casi 70 personas, entre bailarines, músicos, técnicos...

  • Disciplinas deportivas, como la natación sincronizada, han entrelazado el deporte con la pintura en un espectacular homenaje a Salvador Dalí. Usted hace lo propio con la colección 'Visión de España' de Sorolla, ¿cómo le surgió la idea?

  • Estaba buscando un porqué de crear un espectáculo que recuperara gran parte del folklore de nuestro país. Esta es la tercera posición que he puesto en pie como director del Ballet Nacional. Una fue de nueva creación, con acrobacias nuevas, nuevos coreógrafos... La segunda fue de recuperación de repertorio del ballet, donde recuperamos ballets emblemáticos del Ballet Nacional, como Medea, ritmos, el paso a cuatro de Antonio, coreografías que tienen muchos años, mucha solera, y que son maravillosas. Y en esta tercera, quería hacer una gran producción en la que gran parte estuviera integrada por folklor, porque esa fue una de las premisas que puse en mi proyecto cuando me presenté para dirigir el Ballet Nacional. Quería recuperar la esencia de los bailes folklóricos y que fuera, al mismo tiempo, fuera atractivo, novedoso... que el público que lo desconoce o que lo pudiera ver como algo obsoleto lo viera como algo fresco. Descubrí esta colección, que ya la conocía anteriormente pero profundicé en ella. Los 14 paneles de esta colección son muy representativos de nuestra España a todos los niveles, a nivel paisajista, de bailes, con la representación, por ejemplo de la jota, hay vestuario muy autóctono de cada región. Vi que era un soporte muy válido para hacer este espectáculo. Luego ya busqué a personas como Franco Dragone, creador del Circo del Sol. Busqué a coreógrafos especializados en danzas folklóricas de Galicia, Salamanca, Extremadura, País Vasco, de flamenco, yo me ocupé de la escuela bolera y de la danza clásica española; y un vestuario que guardara la esencia de las danzas pero que empastara perfectamente con la pintura de Sorolla, que fuera actual, nuevo, fresco. Entonces conté con Nicolas Vaudelet, que es un diseñador francés, ya lo conocía anteriormente y me gustaba mucho el uso del color que hace, que es maravilloso. La música se encargó a Juan José Colomer, que es un experto en zarzuelas y sabe muy bien los registros musicales de cada baile folklórico y actualizarlos... Lo que yo quería era contar con personas que conocieran muy bien su terreno en cuanto a tradición, pero que tuvieran, al mismo tiempo, una visión muy vanguardista, muy nueva. El compendio de todo esto es el espectáculo 'Sorolla'.

  • ¿Cuánto tiempo tardó en poner en pie este espectáculo?

  • Mucho, un año. El proceso de composición musical fue muy largo. Cada uno de los coreógrafos estuvieron en pleno contacto con el compositor. No se trataba de encargar una música y coreografiarla. Era crear la música, desde la idea del coreógrafo, que sabía perfectamente lo que quería en cuanto a rítmica. Por ejemplo, el coreógrafo de la muñeira conoce a la perfección las costumbres, la base de la tradición gallega, y tenía que transmitir al compositor los instrumentos específicos de las danzas gallegas, los ritmos que se utilizan. Todo eso con cada una de las 14 piezas del espectáculo. Se suma luego el vestuario, las imágenes. Si empiezas a fusionar dos artes, como la pintura de Sorolla y la danza, tiene que estar muy bien hecho. Yo no quería simplemente poner diapositivas de las pinturas de Sorolla y hacer bailes. Quería un espectáculo que estuviera sostenido con un guion, que pasara de un cuadro a otro con una armonía perfecta, con un uso de la luz, del color de Sorolla perfecto.

  • ¿Cómo ha logrado conectar con la esencia del pintor?

  • Me he reunido muchas veces con la bisnieta de Sorolla, Blanca Pons Sorolla. Me habla no solo de su pintura, sino de Sorolla en sí, de por qué pintaba, del estado emocional en el que podría haber pintado en un momento determinado de su vida, en qué se inspiraba, los lugares donde pintaba. Todo eso me ayudó a conocer el alma y personalidad de Sorolla y ha transmitirlo en el espectáculo.

  • Se trata del mayor espectáculo que ha puesto en escena el Ballet Nacional de España, la diversidad en cada pieza está garantizada, ¿ha sido un reto para los bailarines?

  • Ha sido mortal, aunque son bailarines muy preparados. Ya no solo ejecutar cada uno de los bailes con su estilo sino darle el sabor a cada uno de los bailes. Un bailarín puede ser muy técnico y dominar cada uno de los estilos, pero darle el sabor de cada uno de los bailes, el pellizco de cada baile, es complicado. No es lo mismo la energía que le imprimes a una jota que a una danza extremeña, la extremeña se baila con tacón, es muy a tierra, la mujer es sensual pero muy sutil, tiene un movimiento muy ortodoxo, la jota es más abierta, es todo saltos, se baila con alpargatas, la escuela bolera es una técnica de ballet clásico pura y dura, con estilo de quiebros de cintura; el flamenco es otro mundo aparte. Los bailarines han tenido que llevar a cabo el proceso de asimilación de estilos y muscular también, físico, los bailarines terminan reventados, es un espectáculo muy difícil.

  • El montaje de 'Sorolla' es espectacular, se ha cuidado hasta el más mínimo detalle, ¿qué importancia se le ha dado a la imagen, la iluminación y al atrezzo?

  • Estuve en Bélgica, en el taller de Franco Dragone, fundador del Circo del Sol y de diez espectáculos del mismo. Estuve hablando con él, es un apasionado de la danza española, y le hable mucho de la pintura de Sorolla. Vino al Museo Sorolla de Madrid, vio sus creaciones, hizo un estudio muy exhaustivo de las 14 pinturas de 'Visión de España' del pintor y, a partir de ahí, quiso resaltar de cada pintura algo. No era partidario de crear la pintura y plasmarla sin más. Entonces se basó o en la pintura propia, el uso del color de la pintura de cada cuadro o en un elemento del cuadro que le llamara la atención, como unos pétalos, una bandera... En el vestuario ocurre lo mismo, Franco Dragone se puso Nicolas Vadelet a hacer un repaso de las texturas del color. Las piezas con las que ha hecho muchas partes del vestuario, en los telares, hay impresas pinturas de Sorolla. Por ejemplo, el cuadro de los toreros, que es una coreografía de escuela bolera, en esa pieza son trajes de licra y sobre la licra está reproducida en la tela la pintura del cuadro, entonces hay momentos en los que los bailarines están realmente integrados en la pintura. Ha sido un trabajo muy en equipo. La luz igual. La imagen es otra parte, Franco Dragone trajo a siete personas de su equipo y estuvieron trabajando en Madrid, junto al técnico de luces y al figurinista, todas las partes del espectáculo, los ambientes que le querían dar para que estuviera en perfecta consonancia la luz con la proyección, que la proyección no se comiera la luz, que la luz no eclipsara la proyección, que tampoco hubiera tanta proyección que hiciera que no se fijara el público en los bailarines... Son muchos detalles.

  • El estreno absoluto de 'Sorolla' tuvo lugar el 12 de junio de 2013 en las Naves del Español Matadero de Madrid, ¿han girado mucho con el espectáculo o se han centrado en Madrid?

  • No se ha girado todavía mucho porque es un espectáculo muy grande, solo puede ir a teatros muy específicos, como es este Auditorio de El Ejido, que es grande, con un escenario grande. Después vamos al Liceo de Barcelona, al Arriaga de Bilbao, a la Maestranza de Sevilla. Para teatros más pequeños tenemos otros espectáculos. Ya lo hemos llevado a Miami, vamos a ir Asia.

  • ¿Qué le puede decir a los lectores para que acudan a disfrutar de la función de este sábado en el Auditorio de El Ejido?

  • Sobre todo que van a ver una representación absoluta de la danza española en general, en un espectáculo muy atractivo. No van a ver algo obsoleto, todo el contrario. Van a ver la técnica más puntera, la mejor elaboración de vestuario y la interpretación de los mejores bailarines que hay actualmente en este país, yo creo que es el mayor atractivo de este espectáculo.

  • ¿Conocía el Festival de Teatro de El Ejido?

  • Por supuesto, de hecho ya estuve hace muchos años aquí.

Rafa Villegas