Son muchas las fincas y explotaciones agrícolas que se están viendo afectadas a causa del viento, que, a día de hoy, sigue manteniendo la alerta naranja en la provincia. Los plásticos que cubren los invernaderos se están rajando, lo que no solo perjudica a la cubierta, en sí, del la estructura, sino que los cultivos también está sufriendo temperaturas que no deberían soportar, así como también se está viendo expuestos a virus y plagas que trae el propio viento.
Igualmente, las bandas y laterales de los invernaderos también se están rajanado debido al esfuerzo que soporta por el viento, así como ventanas rotas en diferentes fincas.
Sin duda, un contratiempo más para los productores almerienses, y en concreto, ejidenses, que están siendo víctimas de la climatología. Hace apenas dos semanas se hablaba de granizo y, ahora, es el viento el que está poniendo a prueba, una vez más, al sector hortofrutícola.
En este enlace, podrán ver cómo se dejaba notar el fuerte viento sobre un invernadero. Y si quieren ver cómo se oía desde dentro de otra finca, pinchen aquí.
Elena Sánchez