El Ayuntamiento de El Ejido aprueba un presupuesto de 78 millones de euros marcado por la austeridad

El Ayuntamiento de El Ejido aprueba un presupuesto de 78 millones de euros marcado por la austeridad

El equipo de gobierno del PP presentó con mucha antelación los presupuestos para el año 2015, entre otras cosas “porque es necesario tener el presupuesto para que a partir del día 1 de enero podamos aportar dinero para DUE (Desarrollos Urbanísticos Ejidenses)”, según afirmó el alcalde, Francisco Góngora. Esta es la empresa que se hace cargo de los servicios de mantenimiento de El Ejido después de que se aprobara en otro pleno que estos servicios se le retiraban a Elsur, la entidad que ha venido haciéndolo durante años.
Por su parte, la oposición pidió que se retiraran los presupuestos habida cuenta de que el Ministerio de Hacienda había señalado tres salvedades o consideraciones al mismo. En tal sentido, Tomás Elorrieta, del PSOE ejidense, comentó que “no queremos aprobar unos presupuestos que están en duda”. El alcalde le respondió que “se trata de tres condicionantes que no impiden su aprobación”.
 
El presupuesto asciende a 78 millones de euros que deberán tener un superávit de 2 millones de euros y en el que se destinan 5 millones de euros a inversiones.
 
El gobierno municipal llevó estos presupuestos a pleno, cumpliendo con el último Plan de Ajuste aprobado con el que se garantiza la viabilidad económica del Consistorio para los próximos 20 años.
 
Góngora señaló que la gestión llevada a cabo ha sido crucial para rematar una legislatura que era muy compleja desde el punto de vista económico y que, sin embargo, se ha sacado adelante sin que el ciudadano haya percibido la precariedad real que soportan las arcas municipales.
 
En esta línea, el primer edil se refirió a la reorganización y restructuración que se está llevando a cabo con los servicios públicos, así como a la mejora en la prestación de los mismos para garantizar su buen funcionamiento, al tiempo que manifestó el importante esfuerzo que se ha realizado para poner las cuentas al día, garantizar todos los pagos a los proveedores, aplicar la transparencia en todos los procesos, así como para que se puedan acometer importantes inversiones muy necesarias para el municipio, como las actuaciones que se van a ejecutar dentro del I Plan Municipal de Arreglo de Caminos, entre otras muchas medidas e iniciativas. 
 
Góngora recordó, en este sentido, que uno de los mecanismos clave para ir enderezando el rumbo económico del Consistorio ha sido, por tanto, la política presupuestaria que se ha llevado cabo y que, desde un primer momento, se ha traducido en aprobar todos los presupuestos con superávit, así como cerrarlos, igualmente, con ahorros presupuestarios importantes.
 
De esta forma, las cuentas arrojan un superávit de 2,2 millones de euros, “lo que nos permitirá seguir afrontando y reduciendo la deuda heredada por la anterior Corporación”, explicó el alcalde Francisco Góngora, quien, asimismo, insistió que se trata de unos presupuestos “que cumplen con el último Plan de Ajuste aprobado este mismo año, con el que se garantiza la viabilidad económica del Consistorio durante las dos próximas décadas”.  
 
Por su parte, el portavoz del equipo de gobierno y concejal de Hacienda, José Francisco Rivera, explicó que “este año hemos tenido que dotar el capítulo de gastos financieros con cerca de 9,6 millones de euros, una cifra que en condiciones normales no tendría que haber superado los 2 millones y que, por consiguiente, ha impedido que se hayan podido liberar 7,5 millones de euros para inversiones”.
 
De esta forma, además de las inversiones en vías y caminos rurales, se destinarán partidas importantes dentro de la iniciativa Ciudad Amable, con casi 400.000 euros, y que irán destinadas a carriles bici, a la tercera fase de ampliación del cementerio, con 342.000 euros, al acondicionamiento de espacio para usos múltiples en Matagorda, al reasfaltado de un gran número de vías urbanas, dentro de los planes provinciales, a inversiones en las playas, al acondicionamiento de recintos feriales como el de Las Norias, la adecuación del centro cultural de Santa María del Águila o la adecuación de la biblioteca en este mismo núcleo, el carril bici entre Balerma y Guardias Viejas, mejoras en la red de pluviales y sondeos de sustitución para mejorar y garantizar el suministro de agua potable, la puesta en funcionamiento de la oficina de turismo en Almerimar o, simplemente, un mayor nivel de pequeñas inversiones que se requieren en el municipio.
 
De la misma manera, el pleno aprobó los presupuestos del Instituto Municipal de Deportes (IMD), cuyos gastos e ingresos ascienden a 1.558.000 euros, así como el de la Radio Municipal, también con idéntico presupuesto de ingresos y gastos, por 112.000 euros. Asimismo, se incluyen los presupuestos de la Residencia Geriátrica, el Consorcio de Bomberos del Poniente y, especialmente el de DUE, que ha pasado de tener un presupuesto reducido a tener un presupuesto cercano a los 10 millones de euros, puesto que será la encargada de gestionar a partir de 2015 todos los servicios de mantenimiento que venía prestando Elsur.
 
En el debate propio de este pleno los concejales de la oposición han entrado en ciertos pormenores. Así pues, la oposición no ha visto bien que se contrate a un subjefe de policía, al considerar que prefieren un policía de calle que no un superior. Por su parte, el PAL pidió dos policías por habitante y no uno como hay ahora.
 
Por otra parte, Francisco Fernández, de UPyD, afirmó que “los dos millones de euros de superávit no es suficiente para lo que se viene encima”, en clara referencia a la deuda municipal. Asimismo, ha echado de menos cambios en la reducción del gasto que generan concejales y liberados, consideró que “hay un exceso de concejales liberados y personal de confianza”. A esto,  el alcalde le respondió que “ningún municipio de estas características tiene tan pocos cargos con dedicación como tiene este”.
 
Serafín Pedrosa, de IU, dijo que está bien que los presupuestos sean austeros, pero no ve bien que se hayan subido los impuestos indirectos, por ello comentó que “los presupuestos se podían haber hecho de otras formas muy diferentes”.