Entre los asuntos de interés destacan la preocupación de los miembros del consejo, por la higiene rural, y en especial por el tratamiento de se está llevando a cabo en relación a los residuos vegetales, y el descontento existente por la gestión que desde del Consorcio encargado de la misma se viene realizando. Un problema que no es solo en el municipio de Vícar, y que requiere una solución global. Sobre esta cuestión se ha quedado en profundizar en la próxima reunión, al igual que la limpieza de los cauces de las ramblas, por la acumulación de restos vegetales y otros materiales.
Otra cuestión importante fue las consecuencias que para el sector agrícola va a tener el veto ruso a los productos agrícolas comunitarios, y la necesidad de medidas para paliar ests efectos negativos. En este sentido, Antonio Bonilla dio cuanta de la propuesta que el mismo presentó en el último Pleno municipal, y que fue respalda de forma unánime por los miembros de la Corporación, y en la que se insta al Gobierno de la Nación a la puesta en marcha de medidas complementarias para los agricultores mientras se mantenga el citado veto.
La sesión concluyó con un turno de ruegos y preguntas sobre aspectos mas concretos que afectan a los agricultores a nivel local como problemas puntuales de infraestructura en algunos puntos determinados como el embalsamiento de aguas de lluvia como los que se producen en torno a la carretera de los sectores III y IV. Aunque no se ha establecido aún fecha para la próxima reunión para concretar las cuestiones tratadas y otras que surjan, se prevé que tenga lugar antes de que finalice el presente año.