Para Ortega, “Vícar es un municipio eminentemente agrícola y la ubicación idónea para albergar una planta de acopio que, además de garantizar el desarrollo económico del municipio, debe servir para generar puestos de trabajo al tiempo que se reducen los vertidos de deshechos agrícolas en ramblas y caminos".
Y es que, como recuerdan desde Ciudadanos, los residuos agrícolas, en vez de ser un problema, deben ser una alternativa de creación de empleo y riqueza. "Apostando por el reciclado de estos residuos —añade la edil de la formación liberal— con el fin de convertirlos en compost que valga para el campo, pero también para la generación de energía verde".
En ese sentido, Cs Vícar apuesta por el sistema de deshidratación de deshechos vegetales sin rafia, para que la materia orgánica se utilice como abono orgánico, y también como materia prima para la generación de energía limpia. "Hay países avanzados como Suecia, primer productor mundial de madera, donde el 70% de los residuos de la madera industrial ha sido convertido en plantas de generación de energía que los ayuntamientos desarrollan y después vende a sus vecinos en forma de energía la energía eléctrica", sentencia Consuelo Ortega subrayando que "el modelo actual está fracasado, ya que la retirada de estos residuos son pagados por los agricultores a precios altos, y después, de forma misteriosa, son quemados en muchas ocasiones".