Minutos antes recorría el Túnel Maldito en el que se convirtió la plaza Luis Martín, "que nos muestra un mundo de los horrores que tenemos que evitar", dijo entre risas el alcalde. Se trata de la propuesta que más expectación generó, con colas de jóvenes desde horas antes de su apertura.
Las calles del centro se ambientaron con el sugerente Mercado del Embrujo en el que participaron una treintena de artesanos y comerciantes y que estuvo animado por los exóticos bailes de una pitonisa.
En la plaza del Ayuntamiento, abarrotada desde primera hora de la tarde, tras un espectáculo musical y la actuación de un impresionante faquir tragafuegos, se celebró el concurso de disfraces, de nuevo con gran participación. "El éxito de esta noche radica en que se ha logrado tanto los comerciantes como los vecinos se han implicado en ella, haciendo entre todos la fiesta tal como se está desarrollando", ha insistido Gabriel Amat. Un ejemplo estaba en el escaparate de un comercio vecino del Ayuntamiento, en el que la propia niña del Exorcista asustaba a los viandantes.
Un espectáculo aéreo dio paso al Gran Pasacalles con la implicación de 250 personas de distintos grupos de baile y asociaciones del municipio, y la presencia de dragones y caminantes blancos emulando el éxito actual de Juego de Tronos, impresionantes carrozas, tragafuegos, gigantes y todo tipo de monstruos.
La Noche finalizó con la entrega de premios del concurso de disfraces y un gran concierto.