El escrito, registrado en la mesa del Parlamento el pasado 20 de enero de 2016, tiene como fin que la consejería actúe ante el agravamiento de las malas condiciones del cauce y de los dos sistemas empleados para reducir el nivel de la lámina de agua de la balsa en Las Norias de Daza.
En primer lugar, ante el hecho, denunciado por vecinos en días pasados y que el grupo municipal ha verificado en persona, de que la canalización del primer sistema de bombeo -que discurre enterrada por el cauce de la rambla-, ha quedado a cielo abierto justo a orilla de playa. Esta situación, con el emisario marítimo expuesto, supone un peligro para bañistas y usuarios de la playa, para los equipos de limpieza, así como un peligro en caso de roturas y una evidente afección paisajística en una de las principales playas del municipio.
“Preguntamos a la Junta por los plazos que tiene previstos para actuar ante esta situación a todas luces irregular, recordando que esa obra fue realizada por la citada consejería hace unos años”, explica María Belén Pérez Hernández, coordinadora local de IU Roquetas. “Desde IU Roquetas volvemos a denunciar tanto la falta de consideración de la Junta de Andalucía, del Ministerio de Medio Ambiente y del mismo ayuntamiento de Roquetas de Mar, sobre el destino de las aguas bombeadas de la balsa del sapo. Roquetas se está llevando la peor parte ante el silencio de Gabriel Amat”.
La coordinadora local recuerda que sólo IU denunció en el año 2010 lo que supondría este bombeo a cielo abierto para las condiciones ambientales de esta zona, de la playa de Las Salinas y de la pradera de Posidonia. “Estamos al 100 % con los agricultores afectados de Las Norias, pero creemos que las aguas bombeadas deben ser reutilizadas previo tratamiento y canalización”.
Así, en el citado escrito de preguntas registrado, desde IU también se piden plazos a la consejería del gobierno autonómico del PSOE para dar solución a los problemas que acarrea el bombeo superficial de aguas por la rambla del Cañuelo. Para IU, estas aguas podrían ser utilizadas para riego de jardines y limpieza viaria, entre otros usos, y si los tratamientos son adecuados y previa conformidad de las comunidades de regantes, ser utilizada para riego agrícola, contribuyendo así a rebajar la presión sobre los acuíferos del campo de Dalías.
“Todos los habitantes del poniente almeriense seguimos a la espera del cumplimiento de los compromisos del ministerio de Medio Ambiente en cuanto a la construcción del túnel de gravedad para el desagüe de la balsa del Sapo, así como la desaladora anexa”, explica la coordinadora local. “Lamentablemente a la vista está, con las últimas operaciones policiales y judiciales contra la corrupción, cómo presuntamente se han utilizado estos fondos públicos en vez de priorizar la protección del medio ambiente y la sostenibilidad de la agricultura almeriense”.