El grupo municipal plantea la necesidad de que Roquetas cuente con infraestructuras para animales de compañía así como una mayor concienciación y control de los dueños de mascotas.
Izquierda Unida ha elevado este viernes a Pleno, en el turno de ruegos y preguntas, la problemática de los nuevos casos de envenenamientos de animales de compañía en las vías y espacios públicos de Roquetas. La formación ha vuelto a solicitar se investiguen estos hechos, sobre todo por el peligro que también supone para las personas. Además se ha vuelto a solicitar que Roquetas cuente de una vez con espacios destinados para animales de compañía.
“Una vez más solicitamos desde IU Roquetas que el ayuntamiento cumpla con su deber de habilitarlos para que los animales puedan correr libremente sin molestar a nadie, con papeleras que faciliten la limpieza de los excrementos y el mantenimiento de la zona.”, denuncia Ricardo Fernández, portavoz de IU Roquetas.
El art.18 de la Ordenanza Municipal reguladora de la Tenencia y Protección de Animales, aprobada por Pleno del Excmo. Ayuntamiento de Roquetas de Mar en fecha de 29/07/1.997 (B.O.P Almería nº 166, de 29/08/1.999) establece que los perros y otros animales podrán estar sueltos en las zonas que autorice o acote el Ayuntamiento.
En la misma línea se expresa la ley 11/2003, de 24 de noviembre de protección de los animales que, en su art.15. indica que las Administraciones Públicas deberán habilitar en jardines y parques públicos espacios idóneos debidamente señalizados tanto para el paseo como para el esparcimiento de los animales, cuidando, además, de que estos recintos se mantengan en perfectas condiciones de seguridad e higiénico-sanitarias.
El Portavoz de IU recuerda que los ciudadanos de Roquetas de Mar propietarios de perros “No sólo no disponen de dichos recintos debidamente acondicionados tal y como marca la ley sino que debido a esa falta pueden generar molestias a otros usuarios de los espacios públicos, aun cuando lo hacen en lugares adecuados donde el animal no genera ningún tipo de inconveniente y cuando el carácter del animal no implica ningún tipo de riesgo ni para las personas ni para otros animales. Por ello los propietarios responsables no pueden atender las necesidades físicas de su perro y la administración se limita a restringir aún más, si cabe, sus derechos, al tiempo que no cumple con sus obligaciones, esto es: la creación de lugares para el esparcimiento en libertad los animales”.