Según Ahora Almería, esto ocurrió el jueves pasado durante el mitin electoral del PP en el Círculo Cultural y Recreativo de El Ejido. En ese mismo mitin desalojaron por la fuerza a un constructor que dijo durante el acto que el ayuntamiento no le había pagado los trabajos realizados en el cementerio.
Las autoridades municipales realizan derribos de chabolas periódicamente. Hace alrededor de un mes derribaron otras chabolas en Tierras de Almería y en San Silvestre.
El asentamiento que planean eliminar consta de alrededor de 30 chabolas. Ya se intentó hace unas semanas, pero la presencia de medios de comunicación y activistas de organizaciones sociales y del SAT motivó el aplazamiento del derribo. Según propietarios de la zona, el terreno en cuestión pertenece a un banco.
Contrariamente a la información que aparece en los medios de comunicación, una mayoría de los residentes en las chabolas tienen permisos de trabajo y residencia. Hablando con ellos hemos sabido que viven en chabolas porque no se pueden costear un alquiler y porque carecen de medios para desplazarse para trabajar. Por tanto viven cerca de los invernaderos, donde consiguen tan sólo días sueltos de trabajo.
Ahora Almería (El Ejido) no está de acuerdo con las condiciones infrahumanas de alojamiento que se da los asentamientos de chabolas, pero tampoco está de acuerdo con el desalojo sin alternativa y sin negociación. A estas personas se las piensa simplemente dejar sin techo, en la calle.
No es éste tan sólo el problema de cientos de chabolistas. Miles de personas podrían este año encontrarse en la calle si se ejecutan los 1600 desahucios que los bancos planean esta año en el municipio.
Ahora Almería (El Ejido) exige:
Que las instituciones municipales impidan más desahucios.
Garantizar una alternativa habitacional a los que han sido desahuciados, en colaboración de la PAH.
Queremos una política municipal que priorice la vivienda social, de alquiler, cooperativa o en cesión de uso.
Queremos un registro exhaustivo de pisos y locales en posesión del ayuntamiento para ponerlos al servicio de la gente y no colaborar con entidades financieras que hagan un uso antisocial de la vivienda.
Sancionar y no contratar con bancos que tengan viviendas vacías.
Luchar por una renta mínima para la gente que no tenga ingresos.