La Guardia Civil auxilia a un vecino de Berja atrapado en su vehículo por la crecida de una rambla

La Guardia Civil auxilia a un vecino de Berja atrapado en su vehículo por la crecida de una rambla

La víctima se vio sorprendido por el rápido aumento del caudal del agua quedando su vehículo inmovilizado en medio del cauce. El vehículo de la Guardia Civil tuvo que circular más de 200 metros marcha atrás por una rambla, cuyo caudal crecía por momentos, para poder poner a salvo a la víctima.
 

Sobre las 16'30 horas del pasado sábado, agentes de la Guardia Civil del Puesto de Berja (Almería), auxilian a una persona, de 60 años de edad, vecino de Berja (Almería), que había quedado atrapado cuando circulaba con su vehículo por el cauce de una rambla, sorprendido por el rápido aumento del caudal de agua, con motivo de las lluvias que estaban cayendo esa tarde.


Minutos antes, una llamada del teléfono de Emergencias 112 Andalucía, a la Central Operativa de Servicios (C. O. S. - 062) de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería, indica a los operadores de la existencia de una persona atrapada en su vehículo en el centro del cauce de una rambla, en las inmediaciones del conocido como Puente de los Cinco Ojos, del término municipal de Berja (Almería).


Al lugar acude de inmediato una dotación de servicio de la Guardia Civil, observando como el caudal supera los 30 cm. de altura, con una rápida crecida del agua, comenzando la búsqueda del vehículo inmovilizado por el agua para rescatar a su ocupante.


A simple vista, los agentes no observan el turismo, teniendo que acceder a la rambla y conducir, en el sentido del agua y con dirección al Puente de los Cinco Ojos, comprobando el progresivo aumento del caudal y, por consiguiente, de la fuerza del agua.


Después de recorrer aproximadamente 200 metros rambla abajo, la Guardia Civil localiza el vehículo, observando como éste ha quedado inmovilizado, sin posibilidad de ponerlo en marcha, ni circular y a punto de quedar totalmente inundado su habitáculo, encontrando además a su conductor muy nervioso, por los tensos momentos que estaba viviendo, ayudándole los agentes a que abandonara su vehículo y accediera al de la Guardia Civil.


La estrechez del cauce, la cantidad de agua que discurría y el turismo inmovilizado en el centro de la rambla, imposibilitaban que el vehículo de la Guardia Civil pudiera continuar su camino rambla abajo, motivo por que tuvieron que iniciar el camino de regreso marcha atrás con el vehículo oficial, por una zona complicada y en un momento en el caudal podía superar fácilmente los 50 cm. de altura.


Tras realizar el complicado camino a la inversa y llegar a una zona segura, el conductor que acaban de rescatar desciende del vehículo, quedando en compañía de un amigo, al no necesitar ninguna otra atención, teniendo los agentes que buscar el modo de abandonar el cauce de la rambla por otra salida.