Después del reconocimiento de 57 nuevas ‘Ciudades Amigas de la Infancia' y la renovación del Sello de aquellos municipios a los que les correspondía este año la reválida, ya son 115 las ‘Ciudades Amigas de la Infancia' en España, distribuidas por catorce comunidades autónomas. El acto ha contado con la presencia de más de mil asistentes, la mitad de ellos niños y niñas de diversos Consejos de Juventud e Infancia de España, que celebraron durante el fin de semana en Guadalajara el III Encuentro Estatal de Consejos de Participación Infantil y Adolescente. El alcalde de Vícar, Antonio Bonilla, y las concejalas de Bienestar Social y Familia y de Juventud, Clementina Ortiz y Vanesa Lidueña, encabezaron la representación vicaria en este acto.
El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, junto al de Santander y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Iñigo de la Serna, el presidente de Unicef España, Carmelo Angulo, y Mª Ángeles Espinosa, del Instituto Universitario de Necesidades y Derechos de la Infancia y Adolescencia (IUNDIA), y Carmen Plaza, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, fueron los entregado de entregar los nuevos sellos.
Una vez recogido el reconocimiento, Antonio Bonilla, como el resto de la delegación de Vícar, se mostró satisfecho por el trabajo realizado durante estos dos años, por todos aquellos que han participado en el proceso y cuyo expediente ha sido "impecable", recibiendo los parabienes de los responsables de Unicef España. Para Antonio Bonilla, "haber sido protagonistas en el día que Unicef dedica a poner en valor las políticas de infancia de la Administración Local nos anima a seguir trabajando por los niños y niñas de nuestro municipio, es decir, nuestro presente y futuro".
Por su parte, el presidente de Unicef agradeció a los municipios que han obtenido el reconocimiento de Ciudades Amigas de la Infancia la lucha incansable que a diario se lleva a cabo y recordó que aún resta mucho por hacer, solicitando el apoyo al pacto por la infancia y para el que Antonio Bonilla ha asumido su compromiso, personal y de su equipo de gobierno, para continuar trabajando y conseguir con ello el ansiado pacto que permita "blindar los derechos de la infancia".
Por su parte, los niños y niñas de la delegación vicaria se sumaron al resto de los menores de otras delegaciones a la hora d reclamar que sus derechos sean reconocidos y respetados y que se promueva su participación social para que sus necesidades y opiniones sean escuchadas y debidamente atendidas.