En una cifra algo inferior a la de otros años, los peregrinos, entre los que se encontraban vecinos no solo de las distintas barriadas de Vícar, sino también procedentes de otros municipios vecinos, fueron avanzando por el Bulevar Ciudad de Vícar hasta la glorieta de la Cultura, en Venta Gutiérrez, donde tomaron la carretera que conduce a la villa.
Una peregrinación que concluiría en la Iglesia Fortaleza, donde aguardaba la imagen del Cristo de la Salud, no sin antes realizar la tradicional parada de descanso en el paraje de La Joya, en la zona de descanso que el Ayuntamiento habilitó hace unos años y que ya luce un frondoso arbolado y en cuyos bancos descansaron los peregrinos antes de acometer los últimos 500 metros del recorrido.
Fue el momento de reponer fuerzas y sofocar el calor de la jornada, refrescándose en la fuente del Peregrino, a la vez que disfrutaron de las magníficas vistas del Valle de Vícar, que ofrece este punto del recorrido. Una año más, la Asociación de Vecinos San Benito de la Villa se encargó de la organización de esta peregrinación, para la que contó con el apoyo del Ayuntamiento, cuya Policia Local veló por la seguridad de los peregrinos, abriendo y cerrando la comitiva..
Una vez en el templo, los peregrinos oraron ante la imagen del Santo Cristo, antes de emprender el camino de regreso, de nuevo a pie, a sus casas. La peregrinación supone la antesala de la celebración de las fiestas patronales de Vícar y que tendrán lugar este próximo fin de semana con una amplio programa de actos que se inicia el viernes, día 12, con el ya tradicional chupinazo.